Llaman a proteger los migrantes haitianos en República Dominicana


Comunicado de Solidarite Fwontalye / Solidaridad Fronteriza
y del Servicio Jesuita a Refugia@s y Migrantes

Transmitido a AlterPresse el 18 de diciembre de 2007

Hoy, 18 de diciembre, en ocasión del Día del Migrante, Solidarite Fwontalye (SFW) y Solidaridad Fronteriza (SF), del Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes (SJRM), vuelven a denunciar las múltiples violaciones de los Derechos Humanos que sufren los inmigrantes haitianos en RD y piden al Estado haitiano que haga frente a sus responsabilidades y que no abandone a sus ciudadanos.

Como en los anteriores, los migrantes haitianos en RD han enfrentado este año momentos difíciles y oscuros. Estas dificultades van desde la discriminación y el racismo hasta la muerte, pasando por la extorsión y la violencia física, psicológica y sexual. Además son victimas de deportaciones irregulares que no respetan mínimamente la dignidad ni los derechos de las personas. SFW-SF-SJRM vigilan constantemente la frontera en el paso de Dajabón-Ouanaminthe, y son testigos de los numerosos abusos que sufren los ciudadanos haitianos cuando quieren volver a su país. En muchas ocasiones, ni los migrantes regulares se libran de los maltratos.

Los estudiantes haitianos de Santiago y Santo Domingo se sienten inseguros cuando tienen que cruzar la frontera. Son rodeados y presionados por dominicanos vestidos de civil que les piden dinero, a pesar de que ya han efectuado los pagos legales en Inmigración y Aduanas. Y aún peor, se les registra intempestiva y constantemente sus efectos personales, tirando sus efectos personales por el suelo y sometiéndoles a duros interrogatorios que solo buscan humillarles.

En cuanto a los Congos (grupos de haitianos que intentan entrar ilegalmente en RD) su situación es aún más triste pues, a diferencia de los estudiantes, no tienen ninguna formación intelectual. Dejan su país en busca de un trabajo y un cierto bienestar y lo que encuentran suele ser tan terrible y frustrante que no merece el viaje. En lugar de prosperar, no hacen sino ponerse en peligro al confiar en buscones y charlatanes que los hunden más en la miseria.

Estos buscones haitianos están conchabados con redes mafiosas dominicanas e incluso con militares, y siempre terminan por abandonar a los viajeros o por ponerlos en manos de militares dominicanos que los saquean y los deportan. En algunos casos, el viaje termina en la muerte. En SFW y SF hemos observado varios casos en los que los haitianos murieron sin alcanzar nunca RD. Nos acordamos de los 25 viajeros clandestinos hatianos que encontraron la muerte por asfixia en un container que les llevaba alguna ciudad dominicana. Y tememos que este terrible accidente se repita, pues no se ha tomado ninguna medida para impedirlo y cada vez son más los hatianos que huyen hacia RD en circunstancias penosas y muy peligrosas.

Los trabajadores haitianos que viven en RD se encuentran en en unas situaciones de explotación tales que a menudo les provocan pensamientos autodestructivos y les hacen pensar que los maltratos que les inflingen las autoridades dominicanas son absolutamente normales. Se les conoce por su valor y por su resistencia ante trabajos penosos que la mayoría de los dominicanos no quieren realizar. Las empresas los contratan como mano de obra barata, pues sus salarios son mucho menores que los que recibirían los dominicanos por el mismo, o menos, trabajo. Lo peor es la complicidad entre algunos patrones y algunos militares y agentes de inmigración para deportarlos justo el día anterior a recibir su paga.

Las deportaciones se suelen hacer de manera salvaje. A los deportados se les trata como a animales y se les agrede física, psíquica y sexualmente. Incluso aunque en los últimos tres meses hayamos observado una sensible reducción de los maltratos físicos, las fuerzas del orden dominicanas continúan teniendo presos a los indocumentados haitianos hasta que consiguen formar un grupo suficiente como para llenar el autobúas que tienen preparado para deportarlos. Según el testimonios recientemente recogidos por SFW y SF (de deportados que solicitan ayuda alimentaria, cuidados médicos o transporte) los migrantes pueden pasar detenidos hasta siete días, normalmente sin recibir ningún alimento. A Ouanaminthe llegan con el rostro deformado por el hambre, con heridas y marcas de golpes y no podemos más que enviarles al médico para que les ausculten o les dispensen cuidados médicos de urgencia. Su suerte es siempre lamentable.

La trata y el tráfico de personas es otro fenómeno muy desarrollado en la frontera norte. Es aún más criminal porque sus principales víctimas son menores, que aún no son capaces de asumir las consecuencias de sus actos y, por lo tanto, tienen una voluntad más fragil. Se les arranca de sus familas haitianas para emplearlos en RD, ya sea en el servicio doméstico, en la prostitución u otras actividades y sus explotadores se enriquecen a costa de robarles cruelmente su infancia. Se sospecha que la trata y el tráfico también están relacionados con el comercio ilegal de órganos. El Estado haitiano no ha mostrado, por el momento, ningún interés por solucionar este tema.

El Gobierno dominicano ha adoptado recientemente una serie de medidas para proteger y controlar sus fronteras, dentro de las cuales está el despliegue del cuerpo militar Cesfront en Dajabón. El Cesfront ha sido acusado de corrupción y de impedir las relaciones comerciales y humanas entre los ciudadanos de Ouanaminthe y Dajabón. A finales del pasado mes de octubre los haitianos se manifestaron en la frontera contra las autoridades dominicanas, por considerar que –en un incidente diplomático- éstas habían despreciado a al Estado haitiano y los haitianos en general. Pocos días antes, el Gobernador de Dajabón había afirmado que en Haití no existe la autoridad y que el mercado de Dajabón es una forma de ayuda humanitaria en favor de los haitianos. Nos preguntamos cómo se puede hablar de ayuda humanitaria cuando los haitianos deben pagar un buen dinero a Inmigración, a Aduanas y a las redes mafiosas dominicanas. A principios de noviembre, la sociedad civil de Dajabón, apoyada por asociaciones de la sociedad civil de Ouanaminthe se levantó contra las autoridades dominicanas, contra el Gobernador y el Cesfront por su actitud respecto a los haitianos.

En realidad, los planteamientos del Gobernador de Dajabón reflejan los de la mayoría de los dominicanos. Si autoridades dominicanas piensan esto del Estado haitiano, ¿podemos esperar un cambio profundo en la política migratoria respecto a Haití ? ¿Y qué ha hecho el Estado haitiano para obtener garantías de que se respeten los derechos de los migrantes haitianos ? ¿Cuál es el papel de la Office National de la Migration (Oficina Nacional de la Migración, haitiana, ONM) que tiene una oficina en Ouanaminthe desde 1999 ? Hasta el momento no hemos visto que el Gobierno haitiano se moje por sus ciudadanos. Entonces, ¿quién defenderá los derechos de los migrantes haitianos en RD ?

Nos preguntamos si la cuestión de la migración significa algo para el Gobierno haitiano, pues nuestro país ni siquiera firmó la Convención de las Naciones Unidas para la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y de los Miembros de Sus Familias aprobada el 4 de diciembre de 2000. Al no ratificarla, el Gobierno hace de los trabajadores haitianos una presa fácil de las autoridades dominicanas que quieren violar sus derechos y, además, hace dejación de sus funciones.

Como instituciones que trabajan por los Derechos Humanos en la frontera norte entre Haití y República Dominicana, SFW-SF-SJRM pide al Estado haitiano asumir sus responsabilidades :

- Facilitar a todos los haitianos documentos de identidad.
- Crear las condiciones socioeconómicas para que los haitianos no se vean obligados a huir de su país en busca de una ilusoria mejor vida en nuestro país vecino.
- Luchar contra la trata y el tráfico de personas con una legislación forme que disuada a los delincuentes y ratificando las convenciones internacionales relacionadas con la trata y las redes internacionales del crimen organizado.
- Acoger y orientar a los haitianos que RD repatría a Haití.
- Aplicar la parte que le corresponde del protocolo de acuerdo firmado entre RD y Haití en 1999.
- Exigir a las autoridades dominicanas respeto de los derechos de los migrantes haitianos en RD y la aplicación del protocolo de acuerdo de 1999.
- Exigir que se investiguen todos los asesinatos de haitianos en RD para aclarar las circunstancias en las que tuvieron lugar y para castigar a los culpables.