En Migración operaba mafia que extorsionaba a extranjeros

- En Migración operaba mafia que extorsionaba a extranjeros

En el departamento de Extranjerí­a, de la dirección de Migración, operaba una mafia que extorsionaba a los ciudadanos que querí­an regularizar su estatus en el paí­s, denunció Carlos Amarante Baret, director de la institución.

Las operaciones fraudelentas, de las cuales el funcionario dijo que no tiene pruebas tangibles, dejaban ganancias millonarias ya que por cada expediente que se agilizaba se cobraban alrededor de RD$15,000.

"No puedo acusar a nadie porque no tengo pruebas, pero nadie me puede decir que ese desastre que encontré en Extranjerí­a podí­a estar al margen del director.

"Calculo que de los 45 expedientes diarios, por lo menos se captaban 15 con la promesa de resolverlos por la ví­a rápida y si sumas esos al mes tienes alrededor de RD$4 millones", expresó el funcionario. Diario Libre 3-11-2004/Nacionales.

- A confesión de parte...

Ahora se sabe -por confesión del director de Migración - que entre República Dominicana y Haití no existe frontera, porque no hay recursos, tecnologí­a ni militares suficientes para controlar la inmigración ilegal.

Después de tantos años de pregonar que la soberaní­a nacional comienza en la lí­nea fronteriza, ahora el doctor Carlos Amarante Baret admite que el Estado no está en capacidad de resguardar el portón de la patria.

Hasta donde se tiene conocimiento, esta nación posee los elementos jurí­dicos de un Estado, incluido Gobierno, himno y bandera, pero resulta que el Gobierno se declara incapaz de reguardar el factor esencial de la soberaní­a, que sin dudas es el territorio.

Al acudir como invitado, junto a otras autoridades oficiales al almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, el director de Migración dijo, textualmente: "La realidad es que no tenemos frontera", una grave admisión que deberí­a ser motivo de escándalo.

Duele saber que un Estado que dispone de un Ejército numeroso y bien entrenado, con instituciones que se suponen diligentes como Migración y Aduanas, admita que no tiene capacidad para controlar y vigilar menos de 390 kilómetros de frontera terrestre. El Nacional 3-11-2004/Editorial.

- Una tortuga demasiado rápida

El primer problema que debemos considerar en lo que concierne a las relaciones dominico-haitianas es el de la población. En la RD hay casi nueve millones de habitantes; en la República de Haití sobreviven otros nueve millones. Dejemos a un lado las precisiones estadí­sticas, pues podrí­an vivir un poco mas o un poco menos en cada uno de los territorios al Este o al Oeste de la frontera.

Ninguna de las dos naciones puede preciarse de la exactitud de sus censos de población. La cuestión esencial es que ambos paí­ses están densamente poblados. Haití, como es lógico, mucho más que la RD. El territorio haitiano es de 27,000 Km2; el de la RD alcanza 48,000 Km2. Pronto habrá en la isla una población de 25 millones de personas, con pocos recursos naturales, insuficiente producción de bienes, escasa organización colectiva, polí­tica y administrativa.

El Primer Ministro de Haití, Gerard Latortue, declaro hace unos dí­as que tiene la esperanza de que un tratado de libre comercio entre Haití y la RD nos conduzca a una situación de "libre transito" de los dos pueblos en toda la isla. Es obvio que los grandes paí­ses industrializados, que propugnan por el libre comercio, marcan el acento en la libre circulación de mercancí­as, no de personas, de profesionales, de trabajadores, de emigrantes. El gobierno de los Estados Unidos firmo hace muchos años el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Nafta, con Canadá y México. A pesar de este inflamable nombre, a los mexicanos no se les permite "transitar libremente" por el territorio de los EUA. Necesitan una visa oficial; sin ella no pueden viajar legalmente. Las mercancí­as, según parece, no tienen el mismo tratamiento que las gentes. Federico Henrí­quez Gratereaux/Hoy 3-11-2004.

- Haitianos secuestran niño y piden 310 mil pesos

Un niño de 11 años fue secuestrado ayer por un grupo de haitianos en las inmediaciones del rí­o Masacre, por cuya liberación estarí­an exigiendo 310 mil pesos y la Policí­a presume que lo raptaron para saldar un tumbe de drogas, pero que lo confundieron con otro niño.

Ichy Rodrí­guez Liriano fue raptado cuando se bañaba en el rí­o que divide a Haití y República Dominicana, en El Abanico y trasladado a un poblado cerca de Juana Méndez, según denunció su padre Americo Rodrí­guez, agricultor.

Los secuestradores del menor Ichy amenazaron hoy con matarlo si sus padres no buscan en lo inmediato el dinero que reclaman por su liberación, aseguró cerca de este mediodí­a, la señora Marcelina Liriano luego de conversar telefónicamente con uno de los captores, quien la habrí­a llamado desde su escondite, presuntamente en Haití. El Nacional 3 -11-2004/Nacionales.

- Grupo de Rí­o busca consenso sobre Haití

Los cancilleres del Grupo de Rí­o comenzaron a debatir el miércoles la declaración que refrendarán los jefes de estado y de gobierno de los paí­ses miembros y que deberá incluir una referencia a la crisis de Haití..

Los cancilleres tienen previstas dos sesiones de trabajo, que se extenderán hasta el jueves al mediodí­a, antes del inicio de la XVIII cumbre de los jefes de estado y de gobierno del Grupo, el 4 de noviembre por la tarde. La reunión presidencial concluye con la emisión de una declaración el jueves, que se prevé tocará la actual crisis haitiana.

Marcelo Vasconcelos, de la cancillerí­a de Brasil, indicó que la declaración de los presidentes incluirá tradicionales temas como el fortalecimiento de la democracia y el multilateralismo, pero además se busca un consenso para expresar la postura del Grupo sobre la crisis haitiana.

Guyana, como representante en el Grupo de los paí­ses del Caribe, manifestó sus reservas debido a que algunas naciones caribeñas —como St. Lucia, St. Vincent y las Granadinas— no consideran legí­timo al gobierno interino del primer ministro Gerard Latortue, que sucedió a Jean-Bertrand Aristide en la presidencia, tras la salida del dirigente de Puerto Prí­ncipe a fines de febrero y después de tres semanas de violentas revueltas. El Caribe 3-11-2004/Mundo.