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Haití: La zona franca de Ouanaminthe

La riqueza generada no va en beneficio de los obreros ni del desarrollo de Haití
Añadió el Martes 25 de septiembre de 2007

Por Angelica Lopez y Pieter Van Eecke

Ouanaminthe (Haiti), 24 sept. 07 [AlterPresse] --- Las zonas francas, tales como la compañía de Desarrollo Industrial (CODEVI) en Ouanaminthe (nordeste de Haití) son inventadas para atraer a los inversionistas a los países pobres con la finalidad de crear empleos. Así suena la historia oficial y no es falso. Sin embargo, esta historia esconde una verdad elocuente, pues sería mucho más honesto decir que las zonas francas son creadas a fin de ofrecer una mano de obra barata a las necesidades de las grandes empresas internacionales que buscan sin cesar el máximo beneficio.

Por otra parte, estas empresas multinacionales negocian solamente los contratos y la gestión de las fábricas, mientras que la responsabilidad de las entregas es asegurada por otras empresas más pequeñas. Hablamos aquí de un modelo de «subcontratación», lo que quiere decir que las grandes marcas como Levi’s, Walt Disney o Adidas no tienen ningún lazo jurídico con las personas que fabrican sus productos.

Una zona franca es generalmente definida como una zona geográfica que no entra en las leyes del territorio nacional en el que está instalada, beneficiándose se múltiples ventajas, entre ellas la exoneración de cargas fiscales. No obstante, las leyes sociales también se acaban tras su alambrada. En Asia, América central y el Caribe, los inversionistas vienen solamente bajo la condición de poder encontrar grandes beneficios sin ser incomodados por altas obligaciones salariales o por trabajadores y

Así entonces, los trabajadores y trabajadoras frecuentemente no tienen el derecho de unirse a organizaciones sindicales y sufren de una presión considerable. Si no logran terminar con su cuota diaria obligatoria, deben trabajar horas extras generalmente no remuneradas. Cabe mencionar que su salario es ya de por si bastante bajo.

En Haiti, el ejemplo por excelencia de este neoliberalismo devorador se encuentra en el departamento del Nordeste, en la frontera con la República Dominicana. Aprovechando una mano de obra muy económica en Haití, la Zona Franca de la Compañía de Desarrollo industrial (CODEVI), una rama del grupo dominicano Grupo M, especializado en la gestión de zonas francas, trabaja aquí subcontratado por las grandes multinacionales Lévi-Strauss (jeans) y Hanes (camisetas tipo T-shirt) .

La infraestructura vial del lado dominicano de la frontera, permite importar y exportar fácilmente las materias primas y los productos posteriormente ensamblados. Además, como en Ouanaminthe no hay servicio de electricidad, esta viene también de la Republica Dominicana para hacer funcionar las maquinas.

Estos jeans que son vendidos en Estados Unidos o en Europa por un mínimo de 50 dólares cada uno, son ensamblados aquí por menos de 5 dólares y en grandes cantidades. Por su parte, los trabajadores y trabajadoras haitianos/as ganan solamente al rededor de los mismos 50 dólares al mes. Los beneficios no son para ellos/as y evidentemente ellos/as ni siquiera se imaginan que la venta de uno solo de esos pantalones podría solucionar y con ventaja muchos de sus problemas económicos que no pueden ser resueltos por sus pequeños salarios. Y sin embargo, ellos producen miles de jeans al mes.

Frecuentemente estas personas no conservan su empleo por largo tiempo en su vida, todo lo contrario. El trabajo es demasiado duro y la remuneración muy poca. Por esto, hay un vaivén constante de trabajadores y trabajadoras. Para hacer frente a ello, CODEVI dispone de una escuela de entrenamiento para los nuevos y nuevas empleados/as. Aquellos/as, tras varios meses de aprendizaje, pasan a las fábricas para completar las líneas de producción que otros han abandonado, comenzando siempre por las tareas menos complicadas.

Gracias a la mano de obra haitiana barata, CODEVI es capaz de conservar su posición competitiva frente a los países asiáticos. Ahora, una tercera fábrica se encuentra en proceso de construcción en el complejo de Ouanaminthe, en la que se prevé organizar la preparación de las materias primas para el ensamblaje y la producción de zapatos.

En la actualidad, los/as obreros/as trabajan solamente durante el día, pero en un futuro próximo está previsto instalar 2 o 3 equipos que puedan trabajar por turnos las 24 horas. Entonces, seguramente habrán muchos nuevos empleos pero seguramente la riqueza tampoco esta vez será ni para los trabajadores/as, ni para el desarrollo de Haití.

[pve al gp apr 24/09/07 22:50]