Perspectivas

Haití : La urbanización acelerada, una de las causas de la degradación del medioambiente en Puerto Príncipe

En torno a la celebración del aniversario número 258 de la Capital haitiana
mercredi 27 juin 2007

Los diferentes análisis, hechos por varias instituciones (entre ellas, La División de Análisis e Investigación Demográficos del Instituto haitiano de estadísticas e informática ) [1], revelan que el Departamento del Oeste, cuya cabecera es Puerto Príncipe, es el principal lugar de destino de los migrantes internos.

Por Wooldy Edson Louidor

Puerto Principe, 27 de Junio de 2007 [AlterPresse] --- La celebración del aniversario número 258 de Puerto Príncipe, este año 2007, hace más conscientes del deplorable estado actual del medioambiente en la capital de Haití, al mismo tiempo que convoca diferentes actores sociales a reflexionar sobre el papel que ha jugado el fenómeno de la “urbanización acelerada” en el proceso de degradación ecológica de la principal ciudad del país, consta la agencia en linea AlterPresse.

La explosión demográfica concentrada en algunas ciudades

A principios del siglo pasado, Haití contaba sólo con 1 400 000 habitantes viviendo sobre un territorio de 27 750 kilómetros cuadros aproximadamente. Pero, en 2003, la población de dicho país se había elevado a 8 400 000 habitantes, según el censo realizado en ese mismo año por el Instituto haitiano de estadisticas e informatica (Institut haïtien de statistiques et d’informatique / Ihsi, por son siglo en francés).

En este proceso de explosión demográfica en Haití, algunas de sus ciudades han concentrado una gran parte de la población. Entre estas grandes urbes actuales, podemos citar : en primer lugar Puerto Príncipe (2 245 445 habitantes), luego Cabo Haitiano (138 374, departamento geografico del Norte), Gonaïves (87 858, Artibonito, Norte) y, en menor medida, les Cayes (Sur) y Jacmel (Sur Este).

Antecedentes de la urbanización acelerada en Haití

Desde los años 1950 del siglo XX, la urbanización acelerada se había considerado como un desafío que los Estados de los países tercermundistas (entre ellos, Haití) han tenido que enfrentar, pero el proceso de urbanización en Haití se ha tornado realmente preocupante a partir de la mitad de la década de los 1980 del siglo anterior.

Más precisamente, desde 1986, fecha del derrocamiento de la dictadura de los Duvalier (en el poder desde 1957 a 1986), algunas ciudades haitianas, principalmente el área metropolitana de Puerto Príncipe, han conocido un crecimiento demográfico y una extensión espacial sin precedente en la historia del país.

Además, “más de la mitad de los barrios erigidos entre 1986 y 2001 (en esas ciudades) son barrios precarios creados por invasiones”, según Henry Goddart y Marie-Mirègne Mérat en su artículo “Las Ocupaciones de las tierras urbanas : la ilegalidad tolerada e incluso promovida” [2]publicado en Mappemonde 72 (2003-4).

Los datos proyectados por los diferentes censos muestran cómo la tasa de urbanización en Haití ha evolucionado : 12.2 % en 1950, 20.3 % en 1971, 20.6 % en 1982 y 40.4 en 2003.

A pesar del aumento progresivo de su tasa de urbanización, Haití es el país de América Latina y del Caribe con la más baja tasa de urbanización.

Desde los dos primeros censos de 1950 y 1971, se constató que la población haitiana se volvía muy móvil y que esta movilidad iba en aumento.

Además, los diferentes análisis, hechos por varias instituciones sobre ambos censos (entre ellas, La División de Análisis e Investigación Demográficos del Instituto haitiano de estadísticas e informática ) [3], revelaron que el Departamento del Oeste, cuya cabecera es Puerto Príncipe, era el principal lugar de destino de los migrantes internos.

En otro estudio realizado en 1982 (Determinación de los flujos migratorios internos de Haití, desde la matriz ) [4] el profesor haitiano de demografía, Raymond Gardiner, confirmó que el área metropolitana de Puerto Príncipe representaba el punto de convergencia de las corrientes migratorias internas y, mayoritariamente, de los campesinos (con un porcentaje de 62.8 %).

Factores de la urbanización acelerada

El fenómeno actual de la urbanización acelerada en Haití se debe, según la opinión muy compartida por los especialistas en demografía, a algunos factores como : “la centralización de las actividades administrativas, económicas y educativas” y de los servicios esenciales en las cabeceras de los departamentos del país ; “la crisis socio-económica y política” que ha vivido el país desde hace más de 20 años” y “las contradicciones que existen en las leyes vigentes” (Carline Joseph Duval, Éxodo rural de los jóvenes en los países en desarrollo , Puerto Príncipe, 2005). [5]

Podemos añadir también, como otro factor de la urbanización, la matanza de cerdos que se hizo en Haití en 1978, en los tiempos de la dictadura de Jean-Claude Duvalier, bajo la presión de los Estados Unidos de América, de Canadá y de México.

Estas tres naciones recomendaron al gobierno haitiano de entonces que mataran todos los cerdos criollos en todo el país, por temor a que la Peste Porcina Africana, que se había descubierto en República Dominicana en el mismo año, afectara a todo el ganado porcino de la Isla.

Dicha matanza de cerdos, que constituían uno de los pilares de la economía haitiana, desequilibró el sistema agrario de subsistencia campesina y contribuyó a la descapitalización de las explotaciones agrícolas, a la pauperización de los campesinos y al éxodo rural.

Consecuencias

La urbanización acelerada ha tenido como consecuencias inmediatas una distribución desigual de la población a través del espacio geográfico (la concentración de la población en pocas ciudades y la “descampesinización”) y una “desarticulación de la trama urbana que ha desafiado la planificación nacional introducida en Haití desde 1950” (Carline Joseph Duval, Éxodo rural de los jóvenes en los países en desarrollo, op.cit.).

La gente que viene del campo es absorbida por algunas ciudades pequeñas y medianas y, principalmente, por los grandes centros urbanos.

Los migrantes rurales o intra-urbanos, quienes son, en su gran mayoría, expulsados por el campo o por sus ciudades natales, son atraídos por las grandes urbes, principalmente Puerto Príncipe, en virtud de las posibilidades que ellas les ofrecen de maximizar sus ingresos y de hallar mejores oportunidades de empleo y condiciones de vida más humanas en los planos económico, social y político.

Sin embargo, muy rápidamente, la mayoría de esos migrantes internos se dan cuenta de que la realidad es muy distinta de sus sueños.

La población urbana ha crecido tan rápido en los dos últimos decenios que ha superado la tasa de empleo formal disponible que, de por sí, es muy baja en un país como Haití que ha conocido una incipiente industrialización y modernización y una ola de crisis políticas y turbulencias sociales a lo largo de su historia.

Esta situación de escasez de empleos “formales” (asalariados, estables, contractuales…) arroja a la gran mayoría de estos migrantes en la fila ya muy larga de los desempleados y subempleados.

Así, se va conformando una sobrepoblación en las principales ciudades, principalmente en la capital, con todo el caos (por ejemplo, los cinturones de pobreza y violencia ubicados en las periferias de las ciudades) y sus corolarios : invasiones ilegales de las tierras, construcciones anárquicas de viviendas precarias, insalubridad, degradación del medioambiente, ampliación del sector informal (pululación de autoempleo, trabajo temporal, pequeñas actividades productivas, etc.), ausencia de servicios e infraestructuras básicos, tasa alta de delincuencia…

Otra consecuencia de dicha situación es la migración de gran parte de la población urbana haitiana hacia República Dominicana.

Antes, es decir desde principios del siglo XX hasta la década de los 1960, iban al territorio vecino, sobre todo, los campesinos haitianos, quienes eran, en su gran mayoría, agricultores, analfabetas y hombres.

Sin embargo, desde la década de los 1970 y los 1980 del siglo pasado hasta hoy día, la tendencia, comprobada en números estudios realizados a lo largo de los dos últimos decenios, es que las y los migrantes haitianas y haitianos en República dominicana provienen, cada vez más, de las ciudades. Son tanto hombres como mujeres, tienen algún grado de escolaridad y algunos tienen profesiones. [wel rc apr 27/06/2007 10:47]

Notes

1 En francés : La division d’analyse et de recherches démographiques (Dard) de l’Institut haïtien de statistiques et d’informatique (Ihsi)

2 En francés Les occupations des terres urbaines : l’illégalité tolérée voire encouragée

3 En francés : La division d’analyse et de recherches démographiques (Dard) de l’Institut haïtien de statistiques et d’informatique (Ihsi)

4 En francés : Détermination des flux migratoires internes d’Haïti à partir de la matrice…

5 En francés : Éxode Rural des jeunes dans les pays en développement