Perspectivas

Imágenes de Haití en el exterior


mercredi 8 novembre 2006

Imágenes de Haití en el exterior

Analisis y Comentario

Por Wooldy Edson Louidor

“Port-au-Prince se ofrece a los ojos como una estridencia de colores,
donde la vida se aturde y olvida lo poco que dura y lo mucho que duele.
¿Será que la ciudad copia a los pintores que pintan la ciudad ?
¿O es ella quien convierte, sin ayuda, su basura en hermosura ?”
Eduardo Galeano, Bocas del tiempo

Puerto Principe, 08 nov. 06 [AlterPresse] --- Imágenes de Haití proyectadas en el exterior son tristes : desde las conclusiones del informe anual de la organización no gubernamental Trasparency International (TI) ilustradas por el diario francés Le Monde a través de una foto que publicó Reuters, hasta la decimosexta Cumbre Iberoamericana en Montevideo sobre el tema “Migración y Desarrollo”. Lo más triste es que esas imágenes, aunque perjudican a veces a su dignidad, no dejan de reflejar la realidad de ese país que parece cada día más ingobernable y donde grupos armados reaparecen de vez en cuando para dictar su ley a las autoridades, a las fuerzas del orden nacionales e internacionales y a la población civil.

¿Hay alguna oportunidad para que Haití presente una realidad y una imagen dignas de sí misma ?

Imágenes de Haití proyectadas recientemente en el exterior

Haití, uno de los 3 tres países más corruptos del mundo

Empecemos con el informe anual de la Organización “anti-corrupción” Transparency International publicado el 6 de noviembre. Ese informe concluye que, de 163 países evaluados sobre una escala de 0 (muy corruptos) a 10 (no corruptos), Haití, la Birmania e Irak constituyen los países más corruptos del mundo.

El estudio de Transparency International, basado en sondeos e informes de instituciones independientes tales como el Banco Mundial y el Foro económico mundial, muestra relaciones estrechas entre la corrupción y la prosperidad económica, ya que los países democráticos más ricos encabezan la lista de los países menos corruptos a diferencia de la casi totalidad de los países pobres que obtienen una nota inferior al promedio 5. Haití, uno de los 3 países más corruptos del mundo : ¡una imagen que invita a los donantes a no desbloquear los fondos para la ayuda internacional a favor de Haití, tal como en los tiempos de Jean-Bertrand Aristide !

Puerto Príncipe, ciudad donde conviven puercos y seres humanos

Para ilustrar las conclusiones de ese informe anual, el diario francés Le Monde utiliza en su página web una foto de Reuters que presenta una calle de Puerto Príncipe llena de basura en donde conviven puercos y seres humanos. Esa imagen que quiere simbolizar la pobreza de Haití, consecuencia de la corrupción de sus dirigentes, no deja de dañar la dignidad del país.

Haití, una carga para el país vecino

Por otro lado, en Montevideo, Uruguay, en la decimosexta Cumbre Iberoamericana sobre el tema “Migración y Desarrollo”, el vicepresidente dominicano, Rafael Alburquerque, imploró el sábado 4 de noviembre el apoyo de la Comunidad internacional al desarrollo económico y al proceso de consolidación de las instituciones de Haití, condiciones sine qua non para permitir que los ciudadanos haitianos se queden en su país y no invadan la República vecina.

Desde 1991, después del cierre de las embajadas y de las fronteras marítimas de los demás países (los Estados Unidos, Canadá y algunas islas del Caribe) a los refugiados y migrantes haitianos que huyen de la violencia, la miseria y la inseguridad, la República dominicana ha recibido a la mayoría de esos ciudadanos haitianos que son considerados como una “carga” para el Estado y la sociedad dominicanos.

El gobierno dominicano actual ha comprendido que para “descargarse” no basta con deportar a los migrantes haitianos y negar a sus descendientes que nacieron en el suelo dominicano la nacionalidad dominicana, hay que solicitar ayuda internacional a favor de Haití.

La realidad actual de Haití

Desde todas partes del mundo, organizaciones no gubernamentales, jefes de estado y otras autoridades piden ayuda urgente para Haití, que da lástima. Sin embargo, dentro del país, se pasa la mayor parte del tiempo en hablar de las hazañas de Jean-Jacques Dessalines, de Capois La Mort, de Boisrond Tonnerre y de otros héroes de la independencia haitiana.

Por otra parte, el jefe de la Policía Judicial y un juez del Gabinete de Instrucción de Puerto Príncipe se la pasan peleando, poniendo en evidencia conflictos de poder, la falta de coordinación entre la Policía y la Justicia, la fragilidad de las instituciones del Estado y la ausencia de árbitros para mediar entre estos dos cuerpos claves para luchar en contra de la inseguridad y la violencia que reinan en la Capital haitiana desde hace más de dos años.

Efectivamente, nuevas olas de violencia reaparecieron en Martissant y en Fontamara (al sur de Puerto Príncipe) el 3 y 4 de noviembre dejando un saldo de un muerto y varios heridos ; el fenómeno del secuestro volvió a emerger con fuerza el primero y el dos de noviembre, sobre todo en las zonas de La Plaine y Routes des Frères (al Norte y al Noreste de la Capital haitiana), cobrando a una decena de víctimas.

Manifestaciones se organizaron aquí y allá, durante la semana pasada, para exigir la salida de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) o la demisión del primer ministro Jacques-Édouard Alexis o la reintegración de los partidarios del ex presidente Jean-Bertrand Aristide a las empresas y las oficinas públicas.

Perspectivas

En este panorama sombrío en el que la población civil resulta ser la gran víctima, el gobierno haitiano actual parece perder el control de las instituciones del Estado y el timón del país. El Parlamento tiene buena voluntad, pero se muestra a veces inmaduro en algunos de sus posicionamientos. La clase política que se ponía siempre en la vanguardia brilla actualmente por su silencio y su ausencia en la escena política. Los cascos azules de la MINUSTAH se revelan cada vez más incapaces de luchar contra la inseguridad y la violencia que hacen de la Capital haitiana una bomba de tiempo. Y los donantes internacionales dudan todavía en desbloquear los fondos a favor de Haití, a pesar de los llamados constantes e insistentes de muchos países y organismos de la Comunidad internacional.

La realidad haitiana actual es muy triste, y países históricamente ligados a Haití, tales como los Estados Unidos, Francia y República dominicana, no dejan de esculpirle imágenes a su medida. Si a veces esas imágenes de Haití proyectadas en el exterior muestran cierto desdén para con la dignidad del país, las autoridades y las élites haitianas (del poder, del saber y del dinero) dan la impresión de cerrar los ojos frente a dichas imágenes que deberían, al contrario, tocar su orgullo y empujarles a cambiarlas en busca de mejorar la situación del país.

Haití esperará aún muchos años más y una nueva generación de Haitianos y Haitianas dignos de ella y capaces de devolverle su dignidad. [wel gp apr 08/11/2006 4:30]