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Haití en el narcotráfico y el desafío informativo


jeudi 23 septembre 2010

Par Gotson Pierre

Austin, septiembre 2010 [1]

Después del terrible sismo del 12 de enero, empezó a crecer en esferas internacionales la hipótesis de un reanudo de narcotráfico intenso en Haití. El sismo dejo 300.000 muertos, igual número de heridos y más de 1 millón y medio de personas desplazadas, que viven en 1300 campamientos mayoritariamente espontáneos, prácticamente “nuevas zonas de no derecho”.

Para 2010 -2011, el Departamento de Estado y USAID pidieron al Congreso duplicar el presupuesto dedicado al “control del narcotráfico y el reforzamiento de la ley”. Solicitaron un suplemento de 143.5 millones de dólares para apoyar a la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), rehabilitar las cárceles y la justicia, restablecer la capacidad de la Policía Nacional de Haití (PNH) para combatir el narcotráfico. [2]

Desde decenas anos, periódicamente, Haití se convirtió en un terreno de tráfico y crimen organizado en el marco de regímenes autoritarios o populistas. Los regímenes militares de los anos ochenta y noventa fueron marcados por un montón de crímenes motivados por asuntos políticos u ocultos. Lo mismo pasó con poderes que salieron de los procesos electorales entre los anos ochenta y 2000.

Sin embargo, en lo que tiene que ver precisamente con el narcotráfico, cifras de un informe fechado de marzo de 2010, del Departamento de Estado, demostraron una baja considerable. Según el informe, en 2008, la Oficina local de Lucha contra Narcotráfico (BLTS) erradicó en el Artibonite (Norte) más de 30.000 arbustos de Marihuana, que sirve sobre todo para el mercado domestico. Esta cantidad bajó hasta 12.000 en 2009. Según el documento, las confiscaciones de Cocaína bajaron de 68 kilo en 2008 a 18 kilo en 2009. [3]

No se sabe si la baja registrada fue por la eficiencia de la policía, que cuenta con unos 10.000 agentes, y la fuerza militar y policial de ONU de más de 13.000 miembros ; o si las redes de narcotraficantes tuvieron un mayor control del territorio.

De toda manera, después del terremoto y a la víspera de las elecciones presidenciales y legislativas anunciadas para el 28 de noviembre, la ONU advirtió que hubo un reanudo de todas las actividades de narcotráfico.

Al inicio de septiembre, el secretario general, Ban Ki-moon, explicó que, unas semanas después del cataclismo, la MINUSTAH recibió informaciones sobre aeropuertos clandestinos que funcionan particularmente en el Norte. Según el, parece que todas las vías para encaminar la droga fueron restablecidas y que hubo un reanudo de todas las actividades.

Tambien, subrayo un aumento de la cantidad de armas que circulan, particularmente en las zonas donde el nivel de criminalidad esta generalmente elevado. [4]

Por consecuencia, se registró últimamente un grado más de inseguridad. Y el último caso más importante, es el asesinato el 10 septiembre de la esposa del Director departamental del Oeste de la policía, cerca de su domicilio en Vivi-Michel, uno de los barios residenciales de la capital. La policía dice, como siempre, que sigue la investigación.

Narcotráfico, política y Estados Unidos

La ONU cree que la campana electoral corre el riesgo de ser financiada por “el fruto de actividades ilegales”, especialmente el narcotráfico, que permanece, según la organización, “un factor de inestabilidad”. [5]

La relación entre política y droga en Haití no es de hoy. En 2003, Beaudoin Kétant fue arrestado por la DEA en el palacio presidencial donde fue convocado. Como alrededor de cincuenta otros traficantes, fue deportado y condenado por haber transmitido a Estados Unidos 40 toneladas de cocaína durante un periodo de 12 anos.

Antes de ser condenado por la justicia estadounidense, declaro que proporcionó 500.000 dólares cada mes para utilizar las carreteras como pista de aviación, 500 000 dólares cada ano también al partido Familia Lavalas del ex presidente Aristide. [6]

Varias personalidades de la administración de Aristide fueron acusadas de narcotráfico y deportadas a Estados Unidos, como el jefe de seguridad presidencial, el jefe de la policía y el presidente del senado.

Por otro lado, también personas con reputación de traficante recibieron algún apoyo, sea al menos verbal, de Estados Unidos, cuando vino la hora de la caída de Aristide.

Guy Philippe, antiguo militar y alto grado de la policía dirigió una operación armada llamada “rebelde” que hizo parte del conjunto de los movimientos que ocasionaron la caída de Aristide.
Después de varios rumores, en 2005, la justicia de Estados Unidos emitió un mandato internacional contra Philippe para su supuesta implicación en el narcotráfico. Pero, fue candidato presidencial en 2006 y candidato al senado en 2009, mientras que varias operaciones policiales fueron realizadas para arrestarle en 2007 y 2008. [7]

En 2007, durante un encuentro de los 15 líderes caribeños y el mandatario de Estados Unidos, Georges Bush, el presidente René Préval reconoció que “narcotraficantes compran jueces, policías y oficiales del gobierno”.

Préval llamó los Estados Unidos a ayudar a resolver el problema, porque, según él, Haití “no tiene los recursos” para enfrentar los narcotraficantes y “es la demanda que incita a la producción y el tráfico de droga”. [8]

Recordó que Haití firmó un acuerdo en 1997 para permitir a agentes de DEA de patrullar las aguas territoriales haitianas y arrestar a narcotraficantes. Se observa que este acuerdo sirve mas para arrestar a “boat people” haitianos y deportar los en su país.

Droga, un pilar de la economía

La inestabilidad política, la delicuescencia del Estado y el manejo de la situación por la comunidad internacional favorecieron durante los 20 últimos anos la situación en que la droga pasó a ser un pilar de la economía. Desmantelamiento de las pocas estructuras industriales estatales, abandono de la agricultura, en el marco de opciones económicas que no permiten valorizar la naturaleza y la rica cultura del país.

Buena parte de la ayuda internacional pasa por las ONGs, mientras que la corrupción se desarrolla en todas las esferas de la sociedad.

La mitad del presupuesto nacional de 2 mil millones de dólares está financiada por la ayuda internacional. [9] El país importa cinco veces más que exporta, mientras que florezcan las bombas, los supermercados, bancos, residencias y caros de lujo.

Gran parte de la economía tiende a ser más informal y muchas familias cuentan con
los subsidios de la diáspora (los emigrantes) que llegan hasta mil millones de dólares.

Después del terremoto, la comunidad internacional prometió 10 mil millones de dolares en 3 anos para ayudar a la reconstrucción. Pero, respeto al presente año, solamente 18,9 % de lo prometido fue cumplido. [10]

Es en este contexto que empieza el reanudo de intensas actividades de narcotráfico señaladas por ONU, a la vez que al nivel social la situación es explosiva. Muchos criminales que fueron condenados están fuera de cárcel. Se estima que en el terremoto, 6 mil prisioneros se escaparon. Los campamientos de personas desplazadas representan un infierno.

Medios de comunicación y narcotráfico

A pesar de su presencia permanente, el narcotráfico no es como tal un tema de la actualidad. Se menciona ocasionalmente en los medios de comunicación, sobre todo cuando se producen escándalos. Por ejemplo, en octubre 2000, hablaron de un avión colombiano que fue quemado en el Noroeste por los habitantes quienes confiscaron a 400 kilos de cocaína. También los medios de comunicación siguieron en 2008/2009 un asunto de robo de centenas de miles de dólares del tráfico de droga por agentes de la justicia y de la policía que efectuaron una perquisición en la casa de un traficante. En el asunto una decena de miembros del aparato judicial fue arrestada y un alto grado de la policía murió de manera no elucidada. [11]

La prensa haitiana no tiene una tradición de investigación. Las experiencias son aisladas y los periodistas haitianos tienen en la mente los casos de muertos que siguieron los intentos de desarrollar esta forma de periodismo en los años setenta.

Las estructuras de los medios, la manera de que están insertados a la economía, el bajo nivel de organización de las asociaciones periodísticas, la debilidad institucional y la cultura de no acceso a la información dificultan el desarrollo del periodismo investigativo en Haití.

Sin embargo, hay manifestaciones de una voluntad de experimentar la investigación periodística, sea sobre temas especiales como la reconstrucción. Somos parte de un consorcio que se llama Ayiti Je Kale (Ayiti Veedor) que acaba de lanzar una iniciativa de investigación sobre los asuntos relacionados al proceso de reconstrucción después del terremoto. Además de nuestra agencia AlterPresse, se encuentran en la iniciativa una institución de producción radiofónica y de apoyo a las radios comunitarias (SAKS) [12] y una red de mujeres dentro de las radios comunitarias (REFRAKA) [13]. Una televisión comunitaria norteamericana (SCAT) [14] contribuye también a la iniciativa que empieza a negociar acuerdos de intercambio con sectores de la prensa local e internacional.

[1Presentación realizada en el octavo Foro de Austin (17, 18 septiembre de 2010), organizado por el Centro Knight de la Universidad de Texas y la Open Society Foundation

[2United States Department Of State & U.S. Agency for International Development, Fy 2010, Haiti Supplemental Budget Justification

[3United States Department of State, Bureau for International Narcotics and Law Enforcement Affairs, International Narcotics Control Strategy Report Volume I, Drug and Chemical Control,
March 2010

[4UNNews, 8 septiembre de 2010

[5Ibid

[6Le Monde, 1ro avril de 2004

[7Réseau National de Défense des Droits Humains (RNDDH), Comunicado de prensa, 3 febrero de 2004

[8Le Nouvelliste, 22 juin 2007

[9De los 80 mil millones de gourdes (US $ 1.00 = 42.50 gourdes) del presupuesto nacional para 2008/2009, solamente 32 millones vienen de recursos nacionales y 48 millones vienen del exterior. In discurso del presidente René Préval el 18 de mayo del 2009. (USH – AlterPresse, 19 mayo de 2009)

[10Declaración de Edmond Mulet, representante del secretario general de ONU en Haiti, frente al Consejo de Seguridad, el 13 de septiembre de 2010 (AlterPresse, 13 de septiembre de 2010)

[11Informe de RNDDH, enero de 2009

[12Sosyete Animasyon ak Kominikasyon Sosyal

[13Rezo Fanm Radyo Kominotè Ayisyen

[14Sommerville Community Access TV